Érase una vez el Carl Zeiss Super-Q-Gigantar 40mm f/0.33

Cuenta la historia que alguna vez el gran fabricante germano Carl Zeiss decidió construir antes del Photokina de 1966 un objetivo Super Luminoso, que opacara y dejara sin piso al resto de fabricantes que en aquella época habían desatado una lucha sin cuartel por tener la óptica más rápida del planeta, similar a lo que sucede en estos días con los megapixeles.


Es así que el gurú en relaciones públicas de Zeiss Ikon, Herr Wolf Wehran decidió que era necesario llamar la atención y durante una visita al departamento de diseño, encontró un viejo condensador y a partir de él, creó, en colaboración de un compañero, al mítico Carl Zeiss Super-Q-Gigantar 40mm f/0.33, asignando focal y diafragma arbitrariamente, ya que el objetivo era un pedazo de vidrio sin ningún valor. El tiempo pasó y la gracia ganó puntos en el mercado, en el 2011 la "temible" óptica fue subastada en nada menos que 60,000 euros, todo un récord, considerando que lo único que podrán lograr con el, serán manchas borrosas.


Nadir vía PP]

Comenta

Publicar un comentario en la entrada